viernes, 30 de abril de 2010

Cuando invoqué a Ítaca no creí estuviera tan lejos... ja,ja!

ÍTACA

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.


Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.


Kavafis

domingo, 4 de abril de 2010

Erzuli (Diosa de las prostitutas en El Caribe)

Se habla de un solo amor
como lo más sublime
¿cómo ser tan mezquino?
Nos concedieron un tiempo limitado
y otro más limitado para amar.
Cuando termina el éxtasis
es hora de otro amor
de aprender cosas nuevas
en los pasos antiguos
repetir las palabras
con un sentido fresco
escuchar en tu sangre
el tam tam de los tambores
encontrar magia inédita
en todo lo que has dicho.
¿Por qué dejar
que el amor se deteriore?
Con cada nuevo encuentro
hay un nuevo comienzo.


Claribel Alegría. Ojo de cuervo.
Colección Pico de Gallo, Literal. 2010.