lunes, 27 de diciembre de 2010

ABEL





ABEL mi niño de nácar
ABEL mi lámpara de agua
ABEL el pozo de mis manos
ABEL el silencio que estalla
ABEL lunita de mis ojos
ABEL el sol se pronuncia en tus labios
ABEL el río de mis sueños
ABEL mi risa continua
ABEL mi diosito santo
ABEL la carretera de mis labios
ABEL el ojo de mi luz
ABEL mi fuego y mi copal
ABEL mi lámpara de aceite
ABEL el mundo son tus brazos
ABEL algodoncito de azúcar
ABEL mi risa encarnada
ABEL mi encanto preferido
ABEL mi niño de agua
ABEL el ojo de mis manos
ABEL tu nombre es aire para mis pulmones
ABEL amo tu riñón
ABEL amo tus siete capas de piel
ABEL amo cada una de tus cicatrices
ABEL amo tus manos que son las mías
ABEL si te pronuncio
ABEL cada que te nombro
ABEL piensa que te escucho
ABEL aunque no te nombre
ABEL mi risa te recorre
ABEL mis ojos ya no son míos
ABEL mis manos ya no son mías
ABEL cada poro de mi tu piel


http://www.youtube.com/watch?v=_IT3F-dlSp0

viernes, 17 de diciembre de 2010

INVOCACIONES






A Ramón


Verde que te quiero

Verde, Velarde.
Ver Arde.

¿Verdad, Velarde?

La Vela que Arde en Velarde.

Vela que no Arda
Nuestra Suave Patria
Velarde.





Tanya
Poemas para Poetas
Colección El Celta Miserable
Ed: Letras de Pasto Verde

sábado, 4 de diciembre de 2010

Una ola rompe contra la patria de mi cuerpo


Carlos, Carlos, te repito como una letanía nunca olvidada. Te nombro como los hilos de mi patria. Te invoco. Para que no te mueras completo. Carlos. Para que nos dejes un tanto de ti cristalizado entre los marcos invisibles de los sueños entre ese mundo de los muertos que todo lo ven en blanco y negro y este mundo de los vivos que nada ven sino lo que la decadencia inventa. Carlos. Pronuncio tu nombre y brota arena de mi boca. Carlos. Una ola rompe contra la patria de mi cuerpo y me desgajo me deshago en colgajos. Una bandera ondea en mi ombligo. He conquistado otro planeta. Descubrí otro territorio para ensoñar. Carlos, somos una guerra continua, Carlos. Y yo sólo te pido. Que no te mueras completo, Carlos. Te lo ruego. Que nos dejes un tanto cuanto de ti y que en ese acto egoísta de ser un angelote no te vayas volando por todos los cuadros de la patria eterna que es el Universo. Te pido Carlos, sólo te imploro que te quedes un poco más. Que te acomodes como en el cine. A mirarnos. Quiero sentir tu mirada. Sobre nuestros movimientos, Carlos. Saber que merece la pena moverse. Que vale algo quedarse vivo en estos tiempos. Sólo para ser observados por ti. Por ti, Carlos. Ya no te muevas más de esos marcos. Quédate quieto para que te contemplemos. Quédate allí para que mientras nuestras equivocaciones danzan, tú puedas mirarnos. Y rectifiquemos la danza. La Palabra. El Canto. La Risa. La Risa, Carlos. Quédate para que puedas reírte de nosotros. Quédate con tus caballitos. Quédate con los sonidos de los muertos. Quédate con la Rosa de Jericó. Contempla su aroma. Su desierto. Yo te pido, Carlos. Que tus ojos nos contemplen. Que nos vean de vez en vez. Porque sin ángeles estos tiempos no pueden vivirse. Porque sin ángeles no merece la pena ni cruzar una calle. Porque sin un angelote que cuide los barrotes de las iglesias. Serán inmensos demonios los que se arrojarán sobre todos los suelos de la tierra. Necesitamos ángeles que vengan a lapidar todas las iglesias. Sólo pido que no te mueras. Que no nos renuncies. Que no nos abandones ni nos dejes de tu mano despojados. Que no nos dejes sin tu hambre. Pero si yo sólo te pido, Carlos. Que si te mueres completo también me mates. Porque yo sin ángeles no quiero contemplar los cielos. Dile a Rilke que amamos los ángeles aunque sean terribles. Que deje entrar a unos cuantos de sus elegías a pasear entre los rosales para que me espinen. Porque si tú. Porque si tú y Rilke y los ángeles nos han abandonado. Entonces ya no tiene sentido la respiración. Y si ahora respiro es sólo porque sé que aún hay ángeles sobre la tierra. Porque sino hubiera ángeles tendría que pegarme un tiro. Y en estos tiempos en estos lares nada importa quien se muere. Menos aún si se suicida. Así que sólo te pido solicito exigo con todos los colores de la patria Universal. Que te quedes. Que no te marches del todo. Que escuchemos juntos al Camarón de la isla. Que debemos reírnos aunque esto se convierta en manifestación. Y me río de tu risa y de tus marcos y de los espacios vacíos que ahora cubres. Y sólo te exigo, Carlos. Que aún respires aquí. Que te sientes en una silla como la de Van Gogh. A contemplarnos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Homenaje a Macario Matus en Palacio de Mineria

“Cuando un poeta como él nace, muere el odio del mundo, y es algo que se festeja junto a la aurora”

Alfredo Cardona Peña





Dios de la lujuria

La lujuria o el amor
lo llamaron excesos del tigre silvestre, Ocelote, pues.
Estremecimientos instintivos
de los hombres como animales fieros.
Cómo no íbamos a ser como ocelotes
si nacimos de sus entrañas briosas.
El amor es entrega de felinos a lo loco
El amor es colmillos ensartados al cuello.
Lujuria es amar como todos los dientes,
pieles, garras, uñas, bigotes, ojos de gato.
Amar y ser lujurioso es ser animal y hombre.
Lujuriar y besar es ser mujer con hiel azucarada.
Cuando se acabe la tierra y sus dioses,
el amor y la lujuria presidirán la noche, el día.

Macario Matus



Macario Matus Gutiérrez nació el 2 de enero de 1943, poeta, cuentista y escritor de ensayos sobre artes visuales contemporáneos de México y Oaxaca, fue director de la Casa de la Cultura de Juchitán de 1979 a 1989. Premio del Museo Nacional de las Culturas Populares 1985, por el libro “Mi pueblo durante la Revolución”, con la obra “Juchitán Sol de la Esperanza” obtuvo el 3er premio en Certamen Internacional Sobre la Lucha de los Indígenas en América Latina, INBA, en 1980. Perteneció a la Asociación Internacional de Críticos de Arte (Francia-UNESCO) y a Escritores de Lenguas Indígenas A. C.

Entre las obras publicadas se encuentran; Antología: El estornudo de Don Lucio, Colibrí, Enciclopedia Infantil, SEP, 1979. Poesía Zapoteca, en La palabra y el hombre 48, Revista de la Universidad Veracruzana, Nueva época, 1983. Relatos Zapotecos, (Bilingüe), Lenguas de México, Culturas Populares, 1997. Cuentos de un Juchiteco, Ayuntamiento Popular de Juchitán Programa Casas del Pueblo, 1991. Mentiras, de Juchitán, con xilografías de Demian Flores, Fundación Guiée Xhúuba, 1996. La Niña y el Lagarto, Ponte en mi Lugar, cuentos para niños, Cuadernos de Educación Ciudadana-FONAFE, 2003, Antología Poética, 1969-1998, Grabaciones del proyecto radiofónico “La flor de la palabra”, 2003.

Su poesía se encuentra concentrada en los libros: Biulú, Neza Cubi, 1969. Palabra Desnuda, Casa de la Cultura del Istmo de Tehuantepec, 1977. Negra Canción. Ayuntamiento Popular de Juchitán, 1982. Luto y memoria (1968-1980), Casa de Cultura de Juchitán y Oaxaca, 1985. La noche de tus muslos, Casa de Cultura de Juchitán y Oaxaca, 1986. Juchitán en el Tiempo, Casa de la Cultura de Oaxaca, 1988. Lemura, Fundación Guiée Xhúuba, Praxis, 1994. Poerótica, La Tinta del Alcatraz, 1995. Antología Poética, Radio Educación, 1995. Canción de Eros, Praxis, 1997. Laja del Tiempo, UAM, 1998. Los Zapotecos (poesía en zapoteco y español), Culturas Populares-FONCA, 1998, etcétera.

Slow Moscow

La pequeña giganta aristócrata Ana Ajmátova (1889-1996)


Mi amadísima Ana Ajmátova a la que Stalin llamó la Monja-Puta. A la que cuando se formó para visitar en la cárcel a su hijo preso le preguntaron que si podía ser capaz de describir eso y ella dijo que sí y escribió un libro bellísimo: "Réquiem". La que se bebía, cuentan, diariamente, una botella de vodka, a la que retrató Modigliani y tantos otros que la admiraron y amaron. Cuadros que nacieron de su espíritu a través del pincel y los colores de los pintores que seguramente ella también amó. Mi hermosa Rusa Poeta que un día me habló y no ha dejado de hablarme, es una de las mujeres que me permiten seguir con vida y suelo evocarla continuamente. Fue acusada de traición, deportada, intentaron silenciarla pero no lo lograron nunca. Les molestaban también sus actitudes aristocráticas. Su cuerpo en sí mismo era aristocrático, sus manos deletrean poemas. Sus actitudes de una fineza absoluta. Aquí algunos de sus poemas:


El poeta

Piensas que esto trabajo, esta vida despreocupada
Escuchar a la música algo y decirlo tuyo como si nada. Y el ajeno scherzo juguetón meterlo en versos mañosos Jurar que el pobre corazón gime en campos luminosos. Y escucharle al bosque alguna cosa y a los pinos taciturnos ver Mientras la cortina brumosa de niebla se alza por doquier. Tomo lejos o a mi vera, sin sentir culpa a mi turno Un poco de la vida artera y el resto al silencio nocturno.


Sótano Del Recuerdo

Es pura tontería que vivo entristecida

y que estoy por el recuerdo torturada.

No soy yo asidua invitada en su guarida

y allí me siento trastornada.

Cuando con el farol al sótano desciendo,

me parece que de nuevo un sordo hundimiento

retumba en la estrecha escalera empinada.

Humea el farol. Regresar no consigo

y sé que voy allí donde está el enemigo.

Y pediré benevolencia… pero allí ahora

todo está oscuro y callado. ¡Mi fiesta se acabó!

Hace treinta año se acompañaba a la señora,

hace treinta que el pícaro de viejo murió…

He llegado tarde. ¡Qué mala fortuna!

Ya no puedo lucirme en parte alguna,

pero rozo de las paredes las pinturas

y me caliento en la chimenea. ¡Qué maravilla!

a través del moho, la ceniza y la negrura

dos esmeraldas grises brillan

y el gato maulla. ¡Vamos a casa, criatura!

¿Pero dónde es mi casa y dónde mi cordura?



Cuando la luna es de melón...

Cuando la luna es de melón una tajada en la ventana
Y en redor es la calina cerrada la puerta y la casa encantada

Por las azules ramas de glicinas y en la fuente de arcilla hay agua fría

Y la nieve del paño y arde una bujía de cera
Tal que en la niñez, mariposas zumban

La calma, que no oye mi palabra, retumba

Entonces de lo negro de rincones rembrandtianos algo se ovilla de pronto

Y se esconde allí a mano, pero no me e
stremezco, ni me asusto siquiera...
La soledad en sus redes me hizo prisionera
El gato negro el alma me mira, como ojos centenarios
Y en el espejo mi doble
es tal vez mi contrario.



Voy a dormir dulcemente, buenas noches, noche.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Para Carlos Edmundo de Ory


Sino existen los ángeles... ¡que alguien los invente!

Tumba de Julio Verne con Laura Lachéroy de Ory y Carlos Edmundo de Ory
Amiens, Francia